¿Qué se come en Murcia para Semana Santa?

Índice
  1. Platos Salados
  2. Platos Dulces

La Semana Santa en la Región de Murcia es rica en tradiciones, especialmente en lo que respecta a su gastronomía. Los platos típicos de esta época del año reflejan la diversidad y la riqueza de los productos locales, desde el mar hasta la huerta, pasando por los dulces conventuales. A continuación, te ofrezco una lista de platos dulces y salados tradicionales de la Región de Murcia para Semana Santa:

Platos Salados

1. Potaje de Vigilia: Este es un guiso tradicional de cuaresma que combina legumbres, verduras y pescado. Se elabora con garbanzos remojados, espinacas (o acelgas), y bacalao desalado. A menudo se le añaden huevo duro picado y bolitas de masa (pelotas) hechas con pan rallado, ajo, perejil y huevo, que se cocinan en el propio caldo. Es un plato que combina sabores marinos con la terrosidad de los garbanzos y la frescura de las verduras.

2. Michirones: Aunque son más típicos del invierno, los michirones se disfrutan también durante la Semana Santa. Se preparan con habas secas, que necesitan remojo previo, y se cocinan lentamente con un sofrito de ajo, laurel, pimentón y guindilla, junto con trozos de jamón, chorizo y a veces, hueso de jamón para añadir sabor. Son conocidos por su punto picante y se sirven calientes, a menudo como tapa o aperitivo.

3. Arroz y Habichuelas con Bacalao: Este plato combina el arroz, típico de la cocina murciana, con alubias blancas y bacalao, creando un guiso reconfortante y lleno de sabor. El bacalao se desala y se desmiga, las alubias se cuecen hasta estar tiernas, y todo se mezcla con arroz cocido en un caldo aromatizado con ajo, cebolla, tomate y pimientos, ofreciendo una textura y un gusto que reconforta el alma.

4. Soldaditos de Pavía: Son tiras de bacalao desalado, rebozadas en una masa hecha con harina, huevo y cerveza (o agua con gas), que se fríen hasta que están crujientes y doradas. Es un plato sencillo pero con un gran sabor, ideal para compartir y disfrutar en cualquier momento.

Platos Dulces

1. Torrijas: Las torrijas murcianas se caracterizan por su baño final en miel de azahar, que les aporta un aroma y sabor distintivos. Se preparan empapando rebanadas de pan en leche (o vino) aromatizada con canela y limón, rebozándolas en huevo y friéndolas. Luego, se bañan en la miel diluida para darles ese toque especial murciano.

2. Paparajotes: Este postre aprovecha las hojas de limonero, típicas de la huerta murciana. Se sumergen en una masa dulce y ligera, se fríen y luego se espolvorean con azúcar y canela. La hoja imparte un sutil aroma cítrico a la masa, aunque no se consume.

3. Arrope: El arrope se obtiene cocinando mosto de uva con trozos de calabaza, hasta obtener un jarabe espeso. Se utiliza para acompañar otros postres o para tomar solo, ofreciendo un sabor dulce y concentrado que complementa a la perfección los sabores de los dulces de Semana Santa.

4. Mona de Pascua: Las monas son bollos de masa suave que se hornean con un huevo duro en el centro. La masa lleva ingredientes como leche, azúcar, huevo y mantequilla, y se decora con anises y azúcar. Es un regalo tradicional que los padrinos hacen a sus ahijados el Domingo de Resurrección.

5. Pan de Calatrava: Este postre aprovecha el pan o bizcochos sobrantes, que se empapan en una mezcla de leche, huevo y azúcar aromatizada con canela y limón. Se cocina al baño María hasta obtener una textura similar al flan, con una capa de caramelo en la base. Es un postre humilde pero delicioso, que ejemplifica la cocina de aprovechamiento.

Cada uno de estos platos refleja la rica tradición culinaria de la Región de Murcia, mostrando cómo los ingredientes locales y las recetas heredadas se fusionan para celebrar momentos especiales como la Semana Santa. Más allá de ser simplemente alimentos, estos platos son una expresión de la cultura, la historia y la comunidad murciana.

El Potaje de Vigilia, por ejemplo, encapsula la esencia de la cocina de cuaresma, respetando la tradición de no comer carne durante este tiempo y ofreciendo un plato sustancioso y lleno de sabor. Los Michirones, por otro lado, reflejan la capacidad de la cocina murciana para convertir ingredientes humildes en un plato vibrante y lleno de carácter.

El Arroz y Habichuelas con Bacalao es un claro ejemplo de la influencia mediterránea, donde el arroz, ingrediente esencial en la dieta murciana, se combina con productos de la tierra y del mar para crear un plato reconfortante. Los Soldaditos de Pavía, aunque sencillos, son una muestra del arte de la fritura en la cocina española, donde la técnica adecuada transforma el bacalao y la masa en bocados crujientes y dorados.

En el ámbito de los dulces, las Torrijas, Paparajotes, Arrope, Mona de Pascua y Pan de Calatrava no solo satisfacen el paladar con su dulzura y texturas variadas, sino que también cuentan historias de la región, desde la abundancia de cítricos reflejada en los paparajotes hasta la tradición de compartir y celebrar la resurrección con las monas de Pascua.

Cada uno de estos platos es un testimonio de la riqueza gastronómica de Murcia, una invitación a explorar sus sabores y a participar en sus tradiciones. Preparar y compartir estos alimentos durante la Semana Santa es una forma de conectar con el pasado, de celebrar el presente y de transmitir el patrimonio culinario a las futuras generaciones, manteniendo viva la esencia de la Región de Murcia.

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